La National Geographic tiene larga historia de documentar en foto el acontecer del mundo natural y luego del mundo social, ambos preferiblemente remotos o con un grado de complejidad tal que dotan a sus fotografías de un extra que se traduce en calidad, en asombro por parte de los que las ven. Hay efectivamente fotos que no se pueden dejar de ver tan fácil. Para que esto suceda es necesario la conjugación de varios elementos:
la dedicación y espera, que pueden llegar a rayar en lo absurdo, en la copa de un árbol por ejemplo;
el viaje que se emprende después de haber llegado al punto de partida, en el que te sumerges en mosquitos portadores de bacterias rimbombantes, remolinos de peces martillo sobre tu cabeza, un chimpancé se abraza a tu pierna y tienes diarrea al mismo tiempo que pisas arena cual talco y te sumes por un lado y por el otro te sale una rana fosforecente y le sacas la foto.
Obviamente todo esto es exageración, pero podría darse el caso de que no fuera así y el cometido final es lograr la foto, así que la salud no siempre va primero y esto es lo peligroso.
Debe ser un trabajo muy pesado para cualquier tipo de vida familiar debido a las distancias y el desgaste físico de a veces no tener por mucho tiempo una cama real.
Saliendo de la foto de naturaleza, las demás ramas como fotografía social documentan un mundo en eterno movimiento y cambio, con problemas y logros a escalas y en perspectivas inquisidoras y minuciosas. Exploradores daban a conocer con sus fotoreportajes la vida y costumbres de tribus que ahora pueden haber mutado o desaparecido para siempre. Con ellos algo aún se puede rescatar: la constancia de que desaparecieron, como se comportaban, etc. Así que son como libros de historia visuales.
Mostrando entradas con la etiqueta Rafael González Maza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rafael González Maza. Mostrar todas las entradas
lunes, 24 de agosto de 2009
sábado, 15 de agosto de 2009
Fotoperiodismo y World Press Photo en el Mayer





El fotoperiodismo, según el periodista Vicente Leñero , fue en el pasado actividad menospreciada. 1
Continúa explicando que la apatía derivaba de la corta tradición que la foto tenía de exponer narrativa- y linguísticamente el acontecer diario del globo que es la tierra. El gremio de las letras periodísticas vio entrar a un intruso a las páginas que le pertenecían, así como al mundo en el que: veía, investigaba y luego detallaba exaltado (informando, denunciando, etc.).
Con la gran capacidad de la fotografía para detener un instante específico de la historia del mundo, desde un punto estratégico de la escena (instintiva- pero cautelosamente seleccionado por la experiencia) , los periodistas nobles escritores empezaron a hacer coro:
"una imágen vale más que mil palabras" (aunque suene ya trivializado tiene su verdad, si quieren relativa, no hay que pelear....)
Y bueno, así que se dieron cuenta de la potencialidad de la imágen periodística no solo de mostrar lo que ya no querían escribir, porque se hacía un resúmen perfecto (aunque hace falta enseñansa de como leer las fotos), sino que se convertía no en un complemento de su periodismo, sino una rama de igual importancia. Es decir sus iguales pero con vehículo expresivo alternativo, y les gustó y se hicieron amigos y empezaron a trabajar juntos.
También surgieron fotos tan estéticamente logradas, que se volvían pequeños poemas extensos sobre el presente del click de la cámara, cklick, click y se van los segundos, pero ya se plasmó el mundo en una armonía de tonalidades, retratando bella e impresionantemente lo bueno y lo malo de el globo que pisamos.
Así es como nace World Press Photo (2009 por ejemplo): su nombre lo dice todo Fotos de Prensa Mundial (2009), si no fueran las mejores del mundo se llamaría diferente, porque hay tantas personas con la posibilidad de sacar buenas fotos con la tecnología digital, que no habría tiempo para verlas todas (así que no existiría un espacio concreto para enseñarlas y ya).
"una imágen vale más que mil palabras" (aunque suene ya trivializado tiene su verdad, si quieren relativa, no hay que pelear....)
Y bueno, así que se dieron cuenta de la potencialidad de la imágen periodística no solo de mostrar lo que ya no querían escribir, porque se hacía un resúmen perfecto (aunque hace falta enseñansa de como leer las fotos), sino que se convertía no en un complemento de su periodismo, sino una rama de igual importancia. Es decir sus iguales pero con vehículo expresivo alternativo, y les gustó y se hicieron amigos y empezaron a trabajar juntos.
También surgieron fotos tan estéticamente logradas, que se volvían pequeños poemas extensos sobre el presente del click de la cámara, cklick, click y se van los segundos, pero ya se plasmó el mundo en una armonía de tonalidades, retratando bella e impresionantemente lo bueno y lo malo de el globo que pisamos.
Así es como nace World Press Photo (2009 por ejemplo): su nombre lo dice todo Fotos de Prensa Mundial (2009), si no fueran las mejores del mundo se llamaría diferente, porque hay tantas personas con la posibilidad de sacar buenas fotos con la tecnología digital, que no habría tiempo para verlas todas (así que no existiría un espacio concreto para enseñarlas y ya).
Este año la exposición arriba mencionada nos vuelve a regalar la armonía con el jardín y fuente desde los cuales se disparan a todas direcciones las imágenes y se quedan planas contra la pared. Algunas fotos impresionantes como la de un superviviente al terremoto de Sichuan siendo cargado a través de una apertura de la tierra por los cuerpos de rescate. El ojo de un Nautilus impresionantemente retratado por ojo alemán, tierra de la Hasselblad. Entre otras.
1(Castellanos, Ulises. Manual de fotoperiodismo :retos y soluciones. México : Universidad Iberoamericana ; Proceso, 2003.)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)